lunes, 5 de marzo de 2012

La importancia de los aniversarios

Este año 2012 es un año de aniversarios para elegir, o mejor dicho, es un año de aniversarios para retratarse. 

Dos grandes acontecimientos históricos serán los verdaderos protagonistas: las Navas de Tolosa (1212) y la Constitución de Cádiz (1812); sin embargo los dos hitos temporales no sólo están separados por 600 años, sino más bien estás separados por dos concepciones nacionales totalmente opuestas.

Podemos decir que España nace en las Navas de Tolosa, en donde el 6 de julio de 1212 los musulmanes son derrotados por el ejército formado por la unión de los reinos cristianos peninsulares que bajo el símbolo de la Santa Cruz consiguen una victoria decisiva sobre las tropas bereberes, impulsando la Reconquista, marcando el declive de la dominación árabe en la península, y con ello el nacimiento de la nación Española.

Igualmente podemos decir que la agonía de España surge tras la Constitución de Cádiz (19 de marzo de 1212). Si las Navas fue unión, la Pepa significo el enfrentamiento entre españoles bajo el pretexto de una falsa libertad, dividiéndose el pueblo entre aquellos que queriendo seguir siendo España entendían que nuestra patria era capaz de seguir aportando su fe y su doctrina política a una Europa que andaba errante bajo la bandera de la revolución, y aquellos que haciendo traición a sus mayores pretendían destruir nuestro pasado con la fuerza de los vientos revolucionarios.

Sin embargo sabemos que los actuales poderes políticos dedicarán más esfuerzos en conmemorar el doscientos aniversario de la Constitución de Cádiz, frente al octavo centenario de las Navas; allá ellos, pues resulta irónico que en él también centenario del hundimiento del Titanic (14 de abril de 1912) se conmemore la postración de la nación española ante las nefastas corrientes doctrinales extranjerizantes.

Carlos María Pérez- Roldán y Suanzes- Carpegna